domingo, 22 de noviembre de 2015

YA ESTAMOS EN SEGUNDO

Aunque todos saben ya leer y escribir, todo se puede mejorar, como sabéis.

LA LETRA. En primer lugar, la apariencia de su escritura, e incluso su letra, puede mejorar mucho si, como en clase, en casa usan para los deberes un portaminas. Lo más adecuado es que sea de 0.7 (es el grosor de la mina), para que se rompa y gaste menos la mina. En clase este curso estamos usando uno de 1,3 porque es el único de forma triangular que no habíamos probado.

LA ORTOGRAFÍA. Para que al trabajar en casa no cometan faltas de ortografía, conviene que tengan a la vista la Tabla de letras bifónicas y la Tabla de sinfones y otros fonemas difíciles, que podéis ver pinchando en las respectivas imágenes que pusimos en primero. Los chicos ya han llevado ambas tablas a casa, pero como varios me comentan que la han perdido, de esta manera las tenéis disponibles en cualquier momento.

EL DICTADO. Este año no hacemos los dictados de palabra en palabra, como en primero. La profe dice cada frase un par de veces, y pide a varios alumnos que la repitan en voz alta antes de que todo el mundo la escriba. De esta manera se evita que "se pierdan", y vamos trabajando la memoria auditiva de cara a que, en el futuro, tomen apuntes. A los chicos que en diciembre saquen un bien o menos en el apartado de dictado les conviene practicar todos los días. Con dictarles un par de frases al día bastará.

LA COPIA. Es muy importante que sean capaces de realizar una copia sin cometer errores, por eso vamos a hacer por lo menos una a la semana (los que sean muy despistados, pueden hacer varias, incluso una al día, pero más breves). Como el original es una hoja, hemos visto en clase la forma más práctica de realizar la copia para no perdernos y tardar menos: poniendo el original bajo la hoja donde escribimos, e ir destapando la línea que toca cada vez. La copia debe ser revisada por ellos mismos antes que por el adulto, la capacidad de autocorrección es también muy importante.


domingo, 3 de mayo de 2015

SOMOS ESCRITORES

Como ya escribimos muy bien, hemos escrito nuestro primer cuento. Lo hemos hecho todos juntos, por ser la primera vez. En primero A hemos escrito EL CASTILLO EMBRUJADO, y en primero B hemos hecho LA BRUJA DESPISTADA. ¡Y ya lo hemos coloreado y lo hemos grabado para que lo vea todo el mundo!

sábado, 17 de enero de 2015

SEGUNDO TRIMESTRE

Ahora que, además de repasar las letras más sencillas, hemos trabajado la atención de mil maneras, ya estamos preparados para repasar las letras bifónicas, como la c, la g, la r... y todas las que implican un posible fallo de ortografía.
Como ya sabéis, por cada letra que repasamos hacemos una ficha caligráfica. Pues bien, a partir de ahora, para poder aprovechar las clases en actividades de lectura comprensiva y composición de textos breves, esas fichas de caligrafía y otras también rutinarias se las llevarán a casa de deberes.

Vamos a empezar a trabajar la memoria auditiva a través de pequeñas poesías que deberán memorizar. La memorización la empezaremos en clase, y en casa sólo tendrán que repasar.

También hemos iniciado la gramática con ejercicios de separación de las sílabas de una palabra o las palabras de una frase, así como de ordenar palabras para formar una frase. Cuando hayamos practicado esto un poco más, pondré a la derecha un enlace para que puedan jugar en casa.

La composición la trabajaremos a través de la elaboración de frases a partir de palabras, o de pequeños textos para relatar acontecimientos interesantes (como excursiones, Carnaval, etc.).

Si en casa escriben textos libres o les dictáis frases (pocas al día), conviene que en los fonemas difíciles consulten estas imágenes:


No permitáis que escriban estas letras al tuntún, y no les dejéis preguntaros siempre. Si consultan las tablas, las fijarán en la memoria visual.
Sólo pueden preguntaros cuándo se escribe v o b ( menos en el sonido br), y si una palabra lleva h, y o ll.

Los dictados, a partir de ahora, los haremos en cuadernos de dos rayas. Se corrigen en la pizarra, de tal manera que cada alumno/a se autocorrige antes de que lo revise la profesora. Cuando no lo ha corregido bien, se le impone una copia de las palabras mal escritas, que tiene dos finalidades: que la próxima vez preste más atención, y que fije visualmente la palabra bien escrita.