Aunque todos saben ya leer y escribir, todo se puede mejorar, como
sabéis.
LA LETRA. En primer lugar, la apariencia de su escritura, e
incluso su letra, puede mejorar mucho si, como en clase, en casa usan para los
deberes un portaminas. Lo
más adecuado es que sea de 0.7 (es el grosor de la mina), para que se
rompa y gaste menos la mina. En clase este curso estamos usando uno de 1,3 porque es el único de forma triangular que no habíamos probado.
LA ORTOGRAFÍA. Para que al trabajar en casa no cometan faltas de
ortografía, conviene que tengan a la vista la Tabla
de letras bifónicas y la Tabla
de sinfones y otros fonemas difíciles, que podéis ver pinchando en las respectivas imágenes que pusimos en primero. Los chicos ya han llevado ambas tablas a casa, pero como varios me
comentan que la han perdido, de esta manera las tenéis disponibles en cualquier
momento.
EL DICTADO. Este año no hacemos los dictados de palabra en
palabra, como en primero. La profe dice cada frase un par de veces, y pide a
varios alumnos que la repitan en voz alta antes de que todo el mundo la
escriba. De esta manera se evita que "se pierdan", y vamos trabajando
la memoria auditiva de cara a que, en el futuro, tomen apuntes. A los chicos
que en diciembre saquen un bien o menos en el apartado de dictado les conviene
practicar todos los días. Con dictarles un par de frases al día bastará.
LA COPIA. Es muy importante que sean capaces de realizar una copia
sin cometer errores, por eso vamos a hacer por lo menos una a la semana (los
que sean muy despistados, pueden hacer varias, incluso una al día, pero más
breves). Como el original es una hoja, hemos visto en clase la forma más
práctica de realizar la copia para no perdernos y tardar menos: poniendo el
original bajo la hoja donde escribimos, e ir destapando la línea que toca cada
vez. La copia debe ser revisada por ellos mismos antes que por el adulto, la capacidad
de autocorrección es también muy importante.